Juventud

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El arte para sobrevivir

Texto: Andrés Carrizosa
Delegado CCPAR en Argentina
Fotografía de portada:
© Art Camping Aleppo

Hoy es el último día del mes de la juventud, que extendimos en CCPAR para analizar un poco el rumbo de millones y millones de jóvenes alrededor de un mundo que, justo ahora, se encuentra inmerso en una inestabilidad económica, política, social y sanitaria, extremadamente hiperconectado y al mismo tiempo insensible.

De acuerdo a la organización Population Reference Bureau, que se encarga de monitorear la situación de los jóvenes de acuerdo al continente en que vive, los jóvenes (10 a 24 años), representan un 25% de la población mundial. Esa cifra se encuentra altamente vulnerada en aspectos de acceso a la educación y al empleo. Entonces, ¿cómo puede el arte ser medianamente positivo para regiones en las que no sólo se vulneran estos aspectos, sino también el acceso a condiciones básicas de vida?

La respuesta para muchos de los involucrados en difundir e inculcar el arte y la cultura en la vida de los jóvenes en zonas altamente peligrosas converge: Esperanza.

Es el caso de Issa Touma, director de Art Camping Aleppo, en Siria. Un par de años atrás, Touma resumió: “Desde que comenzaron los problemas en Siria, sentimos que necesitaríamos de la esperanza para poder sobrellevar los problemas. La esperanza es tan importante como la comida diaria, y día tras día el tiempo nos ha dado la razón”.

Sus actividades van desde la fotografía hasta la instalación, pasando por la danza y la arquitectura, y confluye en el trabajo y la integración de miles de jóvenes refugiados que han perdido mucho más que el optimismo.

 

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© Art Camping Aleppo

Este es tan sólo un ejemplo de muchos de quienes trabajan diariamente para construir la esperanza de los jóvenes en lugares donde el conflicto es constante. En Irak, en medio de la reciente escalada violenta por parte del grupo Estado Islámico, recordamos la producción de una iniciativa que se gestó luego del 2003, en un momento en el que Al Qaeda estaba en el radar de la violencia y mantuvo al país sumido en el caos. El proyecto, Open Shutter Irak.

Open Shutter Irak fue un emprendimeinto liderado por la fotoperiodista Eugenie Dolberg, quien explica que la situación para 2006 era dramática: “Los periodistas corrían peligro, eran asesinados o secuestrados y las fuentes noticiosas eran directamente militares o gubernamentales. La historia de lo que le estaba pasando a la gente del común no estaba siendo escuchada”.

Fuertemente motivada, Dolberg trabajó con seis mujeres que aprendieron lecciones básicas de fotografía y aceptaron abrir la visión de su mundo, sus vidas, sus tragedias y alegrías. Y a pesar de que no todas eran jóvenes -excluyamos aquí el rango de edad manejado por el Population Reference Bureau-, exteriorizar mediante el arte sus sentimientos las alejó del ruido cotidiano de un país que vive casi siempre en guerra.

Otro reflejo se encuentra en Kabul: el autogestionado Centro para las Artes Contemporáneas de Afghanistán.

Es un centro pequeño, que ofrece talleres y cursos, y que funciona como un lugar de trabajo para artistas, en su mayoría mujeres de 16 a 25 años.

 


afg© Center for Contemporary Art Afghanistan (CCAA)

Hay que recordar que el Fundamentalismo Islámico persigue al arte como una cacería de brujas, lo que hace aún más difícil promover cualquier tipo de promoción cultural y artística. Sin embargo, el Centro para las Artes Contemporáneas ha encontrado la forma de mantener su espíritu en el mismo pequeño lugar donde nació, con los elementos básicos para crear y expresar una realidad que muchos de nosotros vemos sólo en las noticias, esas que no se aproximan realmente a la cotidianidad de aquellos que la viven.

 

aff© Center for Contemporary Art Afghanistan (CCAA)

Pero no todas las iniciativas tienen que darse con agentes externos. Musicalmente, lo que ocurrió en Suráfrica durante el apartheid creó, como en muchos otros lugares, la voz del inconformismo: el Punk.

Durante el apartheid, los asiáticos no se mezclaban con los blancos, mucho menos con los negros, y las divisiones físicas y mentales eran abismales. La necesidad de cambio de una juventud reprimida por diferentes motivos, que se encontraba sin embargo ocupando el mismo lugar, dio paso a interesantes mezclas musicales que tuvieron su base en el hartazgo político. Todo esto se encuentra resumido en Punk In Africa, un recomendadísimo documental.

Seguramente podemos encontrar decenas de ejemplos más acerca de emprendimientos culturales y artísticos en otros lugares del mundo, empezando por nuestros propias ciudades y países, pero el tiempo no permitó una profunda investigación. Este escueto artículo busca reflexionar sobre la importancia del arte, cualquiera que sea su forma, para sanar y sobrevivir, porque es mucho más que ir a tomar un café, fumar un cigarrillo y entrar a museos o recintos llenos de intelectualoides con vidas vacías. Porque, más allá de las noticias y los porcentajes arrojados por diversas organizaciones, los jóvenes son mucho más que un número. Mucho más que una estadística.

 

Punk in Africa mix

Punk in Africa Trailer

 

 

Pica Aquí para ver Open Shutters Irak : Este libro es una colección de fotografías individuales y ensayos fotográficos hechos por mujeres de Baghdad, Basra, Falluja, Kirkuk y Mosul en 2006/7.  Estas mujeres no eran fotógrafas o escritoras, pero las unió la necesidad de contar sus historias.

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