Tributo

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Tributo a Julián Prieto

El CCPAR expresa hoy 9 de Septiembre de 2013 un homenaje a Julián Javier Prieto Herrera, 6 años después de su trágica desaparición.

Hemos convocado familiares, amigos y compañeros cercanos a Julián para rendir un tributo a este gran hombre.

Resaltando que ha sido él, sin lugar a duda, quién además de dejar una gran huella en quienes hoy lo recordamos sembró la semilla que gestó la organización socio-cultural CCPAR.

Aun cuando su recuerdo permanece intacto en nuestras vidas, hoy es un pretexto del Centro de Cultura Popular: “Acción & Reflexión” para hacer memoria sobre Julián y la génesis de lo que empezó como una co-construcción de un proyecto entre dos amigos (Julián Prieto y Laura Moreno) … la creación de un Centro Cultural.

Julián y Laura en el contexto universitario y sus encuentros cotidianos solían compartir aprendizajes, saberes e intenciones en medio de su pasión por la libertad, la equidad, lo intelectual, por su interés en las ciencias humanas que tanto los unía y mil experiencias más indelebles en el corazón… Para ellos, se trataba de todo aquello que hace resonancia en lo poco o mucho que se puede hacer para trascender como persona y como agente social de cambio.

Fue así como este par de amigos decidieron pensar una iniciativa de jóvenes para jóvenes,  que transgrediera la lógica de lo público y lo estatal, para dar cabida a las manifestaciones artísticas de la juventud capitalina. Planteando como necesidad generar un escenario de participación juvenil que diera lugar al reconocimiento y aceptación de los jóvenes en la sociedad y entre ellos mismos, legitimando a su vez el rol de la juventud como gestores sociales.

Lamentablemente Julián ya no está con nosotros. Si su lucha por la aceptación y el intercambio entre culturas juveniles hubiera llegado a tocar la vida de los jóvenes que lo privaron de su existencia, la historia que se está contando sería diferente.

El CCPAR luego de 6 años de creación, continúa fuerte y con la presencia de Julián, co-construyendo bases sólidas de solidaridad y cooperación, convivencia, identidad, trabajo en equipo, fraternalismo. Explorando el mundo y trayendo experiencias diversas que nos vinculen en pro de un proyecto cultural y artístico, pedagógico y político en el que identificamos nuestras búsquedas individuales y los intereses colectivos que hemos construido con nuestra lectura personal del mundo y el pluriverso en el que estamos inmersos.

 

 

En nuestro sentimiento, alma y memoria, Julián Prieto por siempre y para siempre.

 

Colombia Hardcore 2013. Fotografía: Juan Camilo Moreno
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UN BELLO Y SENTIDO HOMENAJE A JULIÁN JAVIER PRIETO HERRERA

 

 

//Por: Pedro Nel Prieto Anacona

10 de septiembre de 2010

Queridos hijos, nietos, hermanos, sobrinos, cuñados, yernos y nueras, amigos, compañeros y colegas:

Al cumplirse este tercer aniversario de la trágica desaparición de mi amado JULIÁN JAVIER, no me queda más que resaltar estas hermosas palabras que mi hermoso hijo SERGIO ALEJANDRO ha dedicado con tanto amor y pasión, por ese hermano que sé, tanto amo, así como LOURDES y yo amamos. Un poco sobrepuesto, pero no olvidado, por tan inmensa tragedia, me sumo a sus dedicadas palabras y quiero compartirlas con ustedes como un homenaje a ese maravilloso ser que nos dejó sin culminar todas esas bravías intenciones de hacer de los pasajes de la vida, la vida misma.

 

 

//Por: Sergio Alejandro Prieto

Julián Prieto se fue un 9 de septiembre pero vivió su último día el 8 de septiembre de 2007, disfrutó ese día como solo él lo solía hacer, intensamente, haciendo lo que le gustaba hacer, disfrutando cada día, cada noche, cada hora, cada minuto y cada segundo como si fuesen los últimos de su existencia.

Cómo se puede morir en dos días? No lo sé, o talvez si, si me detengo minuciosamente a encontrar respuesta a mi pregunta, ésta me conduciría cruelmente a la realidad; Julián nos tenía acostumbrados a situaciones que si las yuxtapusiéremos con la ordinaria manera de vivir, resultaría demasiado inverosímil este modo de partir.

Este joven apasionado, cuya vida fue arrebatada, nos dejó perplejos, absortos y sucumbidos en el dolor. Miro hacia atrás, hoy ya son tres años transcurridos, hasta ahora me despierto. Creo en la vida (entendida como derecho fundamental, magnífica, preciosa, bella e intocable), creo en la libertad (entendida como la reflexión obligada que justifica la existencia de todos los seres y que nos permite la aceptación de las diferencias, sean éstas, las sociales, las étnicas, las de orientación sexual o las religiosas). No tengo esa visión cristiana-católica de aceptación de la muerte resumida en la frase:“ Dios lo quiso así” y al escribir esto, me hace recordar algo que leí y lo traigo a colación, hoy precisamente, sería lanzado un libro coescrito por el gran científico Stephen Hawking, en el que su autor expone la negación de la participación de Dios en las teorías de la creación del universo. Mi carácter escéptico me permite acercarme bastante a la formulación de Hawking. Unos individuos, que no tendrían que ser mencionados un día como este, fueron los que coartaron la vida de mi hermano resultando tan sólo uno condenado.

Me pregunto, ¿qué será de la justicia que sugiere el pago de una condena para los otros que asistieron y fueron responsables de tan brutal acto?; esto, lo condeno y seguiré condenando por el resto de mis días. En este país caótico, inequitativo, desigual, de gobierno corrupto, continúan sucediendo cada vez más, crímenes atroces y sistemáticos; pareciese que con la complicidad de algunos gobernantes cuya posición fascista exonera de responsabilidades a los victimarios. Dios no ejerció presencia en el acto, así como no lo hizo en el nacimiento de Julián. El universo y su naturaleza jugaron un papel clave, así como se tejió el origen de cada vida, el asesinato no debió suceder, las injusticias no se justifican. Soy entonces, trágicamente víctima de mis criterios, al no poder entender ni aceptar un acto como tal. Ni perdón, ni olvido. No puedo acudir al perdón que supone la religión, el que indica poner la otra mejilla. No acepto la miseria justificada por la excusa de que “sólo Dios sabe cómo hace sus cosas”; tampoco permito que se atenúe mi dolor a partir de esas creencias tales como “que el ser fallecido se fue más allá o que está en un lugar mejor”. Julián murió, se fue, partió. No existe. No lo puedo abrasar, no lo puedo tocar, ni besar, no puedo charlar con él. Quizá pueda escuchar al interior de mi mente su voz y cuando ésta me traiciona, me lo imagino rondando por ahí o cuando escucho a Norman con su timbre muy similar y sugestivo a Julián. Me deleito con los acordes, riffs y punteos de sus guitarras que quedaron por ahí grabados y con las vivencias gloriosas que relatan sus amigos.

La convivencia con su existencia nos permitió disfrutarlo y sufrirlo de tantas formas, que sólo sus enseñanzas nos permiten prolongar su corto lapso. Ellas me hablan de afrentar el dolor y superar obstáculos, delicados y graves como su muerte, de que puedo revertir ese sentimiento a partir del mismo o cómo según él me lo sugería poniendo en su expresión las palabras de Nietszche, que decían que el sufrimiento hay que vivirlo mucho y que el dolor hay que recordarlo con risas y burlas de sí mismo, que el superhombre se mira y se burla de él mismo desafiándose para seguir el camino, y que yo las interpreto entendiendo como la búsqueda incesante en el interior de la fortaleza que inspira a los más grandes y cultivando el conocimiento, son prácticas que conducen al bien más preciado “La Libertad” (Entre más sé, más libre soy, Julián Prieto).

Hoy, rindo homenaje póstumo, a mi querido y amado hermano Julián, inspirador de mis pasiones infantes de responsabilidad, cuidado y cariño; sentimientos en los que involucro a Norman, porque de pequeño también requirió de cuidados. Poco a poco aquellos chiquitos fueron creciendo y de repente, una noche de septiembre de 2007, evocaba yo mi frase de antaño: Julián y Norman, para la casa, siendo ésta una de las últimas que le tocó a Julián escuchar viniendo de mí y con las que le tocó partir para siempre. Sé que me llevó en su corazón.

Rindo homenaje a todas las víctimas de la violencia, a los perseguidos y también a los olvidados, a los torturados, violados y a los coartados de libertad. Rindo homenaje al guerrero urbano que no escatimaba batallar por sus principios e ideales para condenar y castigar lo que consideraba injusto, al que enaltecía y luchaba por la identidad de género, al amigo del gay, del punkero y al acérrimo defensor de la mujer.

Rindo homenaje al privilegiado músico de gustos exquisitos y variados, al sociólogo, hermano, hijo, buen amigo, estudiante, filósofo, contestatario, ambiguo y contradictorio, a ese ser humano que también se equivocó. Rindo homenaje al chico de porros, amigos metachos, hardcoreros, raperos, etc., al bohemio de tattoos en el cuerpo, al rock star, al soñador. A Julián Javier Prieto Herrera A Caro y Esteban, a Norman, a mi mamá y mi papá, a René y a Gustavo, a la familia, a mis amigos y amigas, a los amigos de Juli que hoy tienen campo enorme en mi corazón, a la vida. 8 de septiembre de 2010

 

 

//Por: Ricardo Gonzales Rubio

 

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A mi gran amigo Julián, una persona que  me enseño tantas cosas, que tantos momentos que pasamos en la vida y recuerdo sus frases “entre más se, más libre soy” “todo pillo corre con suerte” “tras de que va echando dedo quiere manejar” y otras célebres, quiero decirle que hace mucha falta en este mundo, que su alegría y su conchudez que tantos nos hicieron reír, mi amigo Julián la promesa del tatuaje se cumplió y más, su presencia siempre va a estar en nuestro corazón, una canción que siempre me lo recordara será Rational Gaze de Meshuggah … Julián mi perro lo recuerdo y lo quiero mucho … Por siempre en NUESTRO CORAZÓN

 

//Por: Natalia Hernández

 

 

Julian Prieto, El que deja rastro, el amanguale de finos códigos, un autentico en todo el sentido de la palabra tal y como lo describió un compa; al que me gusta pensar cómo reaccionaría en situaciones determinadas buscando su consejo, un compiche de la desestructuración con plena convicción y formación pero ante todo la praxis, ahí sí se aprende; el que es hasta las últimas, un parcero en su totalidad, con el que me agarraba por maricadas, masomenaje, todo el tiempo; la mejor cotidianidad que he compartido con alguien: el mero parche, música de calidad, sin mente y no moleste; un alcahuete, gran amigo, lealtad; sabotaje social a lo establecido lo tenemos claro, porque lo que no sirve que no estorbe, en especial los prejuicios, el deber ser; un elegante como el pegante a lo literal; al que no vale la imitación ni la reproducción porque sería atrevido tratar de pensar o hablar por él, lejos inigualable. La risa de Julian y su criterio! Mis respetos y amores grandes, a todo lo que vivimos juntos, siempre presente en mi corazón y en mi vida! Siempre presente entre nosotrxs!

 

//Por: “Sombra” Cesar Pereiro

 

 

//Por: Aire como plomo

 

Santos no se hacen sin malos diablos
Que la batalla es áspera y sin tregua
Pero entre todo nos hace sabios

Hay lecciones duras por aprender
Si no somos…
nos llueve el diario
Que entrecortado narra calvarios

Del cojo huellas hay que entender
Si no somos…
nos llega la calle
Que impune e imparcial del dolor es la llave

…como los perros que ladran
y que saben leer…

Ambición
Solo hay una, la familia
Coraje
Es vasto, los parces
Perseverancia
En Mí

Por eso somos y seremos más mortales

perro sin palabras

“La musa Caliope le enseñó el canto, y el profeta Calcante predijo que se le daría a escoger entre una vida corta y gloriosa o larga en años y anodina. El héroe escogió la primera y cobró fama por sus hazañas y grandes aventuras”

 

 

“Toda convicción es una cárcel” Julián Prieto

 

 

Julián por siempre en nuestro corazón

 

 

//Por: Pitbull

 

 

Viejo Julian Prieto, despues de 6 años la única guitarra que alcanzaste a grabar continua sonando…
Pss por siempre…

 

//Por: “Negro” Edgar De Castro

 

Es grato recordar los instantes alegres que vivimos: jodiendo, bebiendo, componiendo, caminando, parchando, riendo, escuchando buena música, farreando y aunque lo mejor de todo es mirar atrás y recordar sus enseñanzas, su espíritu de lucha y de perseverancia, su esfuerzo por construir, por enseñar que detrás de la lectura hay un sueño, que detrás de unos acordes de guitarra hay una esperanza, un corazón y una ilusión, lo más difícil es recordar ese grito de libertad por el cual batalló incansablemente y que alguien estúpido derrumbó justo en ese momento que nos alcanzó la muerte.

“En nuestro corazón”- canción de Pitbull dedicada a Julián Prieto –

En un instante sentimos un mal sueño

Como un espacio sin tiempo

Como un silencio sin olor

En un momento una niebla espesa

Cegó nuestros ojos

Como un  camino frio

Que nos destruye la voz,

En un segundo conocimos la muerte

Abrazando al más fuerte

Al que nunca tuvo miedo

Al que nunca demostró temor,

En nuestro corazón arde una llama que nunca se apaga

En nuestro corazón brilla una luz que sigue en el alma,

Caminamos en un túnel  largo

Desde adentro nace el miedo y el llanto

Aún podemos vernos sin mirarnos

Aún podemos hablarnos sin escucharnos…

Cada hora cada momento cada segundo

Está entre nosotros en secreto

Dejando para siempre sus huellas

Esto no es tan solo un adiós,

Como un niño viejo

Recordando un sueño

El sueño y la conciencia

En donde la vida se esconde…

 

//Por: Juank

 

Mi pezuña recuerdo cuando coreábamos esto bajándonos un frasco a lo que marca.

 

//Por: Román Prieto

 

romancitii

6 años Juli… resto de tiempo hace que no parchamos, los sentimientos significan lo que somos al final… después de este tiempo y si se me permite, vuelvo de nuevo al ejercicio odioso de pensar en las cosas que habríamos podido hacer, es algo natural que surge en mí, así no lo quiera… toques, proyectos, farras, momentos de ocio, mucho ocio conceptual entre el humo de la hierba, y las carcajadas que surgían del infaltable humor negro que nos permitía burlarnos de todos y de todo, cierto esnobismo amañado y mañoso que nos lograba identificar….cosas q ya no serán. La tristeza no se olvida, solo se refina en otro tipo de sentimiento más denso…. menos desgarrador que hace 6 años pero más complejo y profundo, un sentimiento basado en el acostumbramiento del no estar. Ya no está Julián, y aunque esto es un hecho claramente sabido, no me deja de parecer extraño, no me deja de parecer injusto y frustrante, pero intento cada día convencerme en el nivel de comprensión más sublime y sincero: de que Julián está cada vez mejor, libre… pero libre en serio… y dichoso de su existencia, de su familia, de sus amigos y de su rol en la vida.

 

 

//Por: Laura

 

Letra/BDK/Hardcore/

En la ignorancia, de creerme absoluto puedo incluirte en mis Mejores intenciones y evito causar daño, solo puedo ofrecer mi ejemplo y mis Palabras si sirven de algo.

Te invito a aprender, a vivir en esta agradable diversidad en la que aun no nos hemos aprendido a encontrar (encontrar). Estoy dispuesto a callar, por un momento escuchar, es la vivencia que por ser tu razón se amerita expresar ¡BDK hardcoreeeee…

HARDCORE
In the ignorance, of believing myself absolute I can include you In my Better intentions I avoid damage. Just I can to offer My example and my Words If they use as something.

I invite you to learn, to living In this comfortable diversity In that even We have not could To find (to (find). I am ready to be quiet, For a moment To listen, it is the experience That for be your reason It is deserved to express BDK hardcoreeeee…

 

//Por: Alex Morales Gonzales

 

Tantas ideas se me vienen a la cabeza que no me sale nada, tantas palabras que se pueden escribir y ninguna la puedo plasmar tanta rabia acumulada que solo puedo empuñar las manos y decir que injusto fue que se marchara solo espero algun dia que nos encontremos de nuevo ya sea en esta vida o la otra y romper el mundo a golpes.

 

//Por: Dali

 

“¿Sientes lo mismo que yo siento?

¿Ves lo que yo veo?

¿Escuchas lo que yo escucho?

Son mentiras que alimentan los juicios acerca de los demás”

 Chuck Schuldinger – Desaparecido cantante de la banda de metal “Death”

Cuando recibí la invitación para escribir esta nota recién había pasado el evento Colombia Hardcore en la media torta, en el que con unos parceros tuvimos la idea de hacer una pancarta en memoria de Julián. Para nuestra grata sorpresa nuestra iniciativa tuvo una acogida mayor de la que nos imaginamos, pues para mucha gente Julián sigue presente de una forma u otra y así nos lo hicieron saber. Ese evento musical y lo que ocurrió allí tiene un valor especial para mí porque puedo decir con seguridad que mi relación con Julián estuvo marcada por la música, ese fue el medio por el que nos conocimos y el lazo que nos hizo parchar en días de universidad; ese mismo vinculo nos unió y finalmente nos sigue uniendo; solo con escuchar cualquiera de las tantas canciones que algún día ambientaron varios de nuestros momentos juntos recuerdo sus chistes pendejos, su facha rockstar (como el mismo lo decía), sus dichos, en fin…

Pero entre todas, hay una canción en especial que rememoro con una sonrisa en la cara y que plasma en esencia lo que significa Julián para mi más allá del amigo o del ser humano, sino como un concepto para comprender el hecho de estar vivo: Un día estábamos andando por ahí, y me dice en su particular estilo: –parce, ¿si ha escuchado “The Philospher” de “Death”? La letra de esa canción es una chimba… ¿sabe qué? me autodedico esa canción. Entre carcajadas seguimos hablando mierda y el asunto no pasó de ahí, sin embargo después de leer con detenimiento la letra pasados algunos meses de la muerte de Julián, entendí muchas cosas.

El “yero” o el “gondo” (como le decíamos los parceros de la U) nos confrontó con la muerte, aquello ante lo cual no podemos luchar, lo inevitable y el eje sobre el que giran nuestras vidas; todos vivimos en función de la muerte tratando de hacer las cosas que hacemos antes de desaparecer, es el punto final. La letra de esa canción invita a vivir la vida como viene, sin esperar las respuestas de quienes nos juzgan o las opiniones de las personas que se basan en apariencias para dar cuenta de quienes somos, de lo que debemos hacer y cómo debemos pensar.

Después de haber experimentado la muerte a través de lo que pasó con Julián y de hacer reflexión sobre lo que conocí de su trayectoria en el mundo, puedo decir que una vida bien vivida se lleva haciendo lo que realmente se quiere hacer con el corazón sin darle mente a aquellos que nos juzgan duramente por pensar diferente, tal como lo cuenta la letra de “The Philosopher”. Él hizo lo que quiso: fue músico, sociólogo, filósofo, “rockstar”, farrero, tropelero y así vivió su vida hasta el final. Es cierto que Julián se fue prematuramente, que muchos no entendemos las causas de su desaparición, que aun sentimos rabia por la forma en cómo ocurrieron las cosas pero la muerte es así, muchas veces llega sin avisar y lo que se hizo (o lo que no se hizo) ya no tiene remedio. La cuestión es tratar de encontrar la felicidad en lo que hacemos, sabiendo que muchos de los juicios que el contexto nos impone son obstáculos para encontrar esa dicha y que debemos tener el coraje y la valentía suficiente para luchar frente a los complejos con los que la sociedad nos violenta día a día.

Esa es la enseñanza principal que me dejó Julián, es tratar de “sentir lo mismo que él sintió” al escuchar esa canción y saber que la vida hay que parcharla con toda, porque en cualquier momento se puede ir, casi sin darnos cuenta…

 

Pss por siempre…

 

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One Response to Tributo a Julián Prieto

  1. JUAN CARLOS G says:

    Donde estes mi perro sin sangre te la goces

    http://www.youtube.com/watch?v=Ly22bb4CvNs

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